LA FAMIGLIA



LA FAMILIA ETTORE SCOLA


SINOPSIS

80 años de historia, 80 años en una familia de clase media en Roma y una vida entera recordada por Carlo, el protagonista. La historia de La Familia, con tres personajes principales, se desarrolla entre conflictos y sorpresas en las que los personajes se van definiendo y toman parte en la vida del espectador. El resto de los personajes, el abuelo, el padre, la madre, las tres inseparables tías solteras, el hermano, la criada enamorada del hermano, y sucesivas generaciones, forman una escena llena de sentimientos, simpatía y sobre todo vida.

FICHA TÉCNICA

Director: Ettore Scola


Música: Armando Trovaioli

Fotografía: Ricardo Aronovich

Producción: Italia y Francia

Guión: Ruggero Maccari, Furio Scarpelli, Ettore Scola

Duración: 2horas2min.

Estreno: Miércoles 1 de enero de 1986

Género: drama

Actuaciones: Fanny Ardant (Adriana), Stefanía Sandrelli (Beatrice), Vittorio Gassman (Carlo), Philippe Noiret (Jean Luc), Carlo Dapporto (Giulio), Ottavia Piccolo (Adelina), Sergio Castellitto (Casletto), Giuseppe Cederna (Enrico), Athina Cenci (Zia Margherita), Jo Campa (Adriana da Giovane), Cecilia Dazzi (Beatrice a los 18 años), Dagmar Lassander (Marika), Andrea Occhipinti (Carlo giovane), Renzo Palmer (Zio Nicola), Alessandra Panelli (Zia Luisa), Consuelo Pascali (Adelina bambina), Meme Perlini (Aristide), Monica Scattini (Zia Ornella), Ilaria Stuppia (Adelina joven), Ricky Tognazzi (Paolino) y Massimo Venturiello (Armando)


PREMIOS

1987 - Miglior Regia Nastro d'Argento Ettore Scola



1987 - Miglior Regia David di Donatello Ettore Scola


1987 - Miglior Film David di Donatello


1987 - Miglior Film Straniero Candidature [Academy Awards]


1987 - Miglior Sceneggiatura David di Donatello Ruggero Maccari; Furio Scarpelli; Ettore Scola


1987 - Miglior Attore Protagonista David di Donatello Vittorio Gassman


1987 - Miglior Montaggio David di Donatello Francesco Malvestito



COMENTARIOS

Todo ocurre en un interior, en un amplio piso romano —¡el espacio, el gran lujo de otros tiempos!— de clase media, con un decoro que hoy solamente se encuentra en niveles más altos. La historia comienza con el bautizo del protagonista, y termina cuando tiene ochenta años. Esto quiere decir que es una familia "sucesiva", cuyos miembros pasan por diversas edades, mueren, nacen, envejecen, ante nuestros ojos. La continuidad corresponde a la familia como tal, con tres personajes principales, representados por Vittorio Gassman, Stefania Sandrelli y Fanny Ardant. Estas son dos hermanas, de las cuales se enamora sucesivamente —¿o simultáneamente?— el protagonista; se casa con la primera, pero la segunda sigue apareciendo hasta el final de la historia. Los demás personajes son interesantes y están presentados con singular viveza, especialmente los más antiguos. El abuelo, el padre y, sobre todo, la madre; las tres tías solteras, inseparables y que se pelean entre sí con previsible frecuencia; el hermano; la criada elemental y cariñosa, enamorada del hermano, con el cual se casa; las dos muchachas amadas por Gassman. Las generaciones siguientes, los hijos, sobrinos, maridos o mujeres o amantes, muestran alguna mayor confusión, tienen perfiles menos acusados. ¿Por su número creciente? ¿Por menor atención del director? ¿Por descenso de la personalidad individual en las generaciones más jóvenes? Es dudoso.

La familia es una de las recreaciones más inteligentes que he visto de la vida cotidiana, cuya importancia real me parece cada día mayor. Como en Una giornata particolare, hay un trasfondo colectivo, de vida pública; en forma muy distinta: en un caso, un solo día excepcional; en el otro, ochenta años. Lo común es que lo importante, donde se concentra la atención, es la vida privada. El fascismo, el histrionismo belicoso, la figura del Führer junto al Duce; en el otro caso, la variación de Italia y del mundo en tan largo tiempo, los cambios políticos, el fascismo, la guerra de Etiopía, la mundial, la caída de Mussolini, hasta la actualidad. Pero todo eso son cosas que le pasan a la familia y a sus diversos miembros. Esto es lo más interesante, lo que hace que sintamos toda la historia como algo personal, propiamente humano, inteligible.

La familia es, por otra parte, una película italianísima. Me complace siempre que el cine refleje las diversas formas de la vida. Las "coproducciones" han enturbiado con frecuencia este carácter; los países, por lo menos los occidentales, son recíprocamente inteligibles; pero cada uno de ellos tiene un núcleo propio, diferencial, de enorme sabor, que no debe perderse. El espectador de cine agradece el enriquecimiento que supone la contemplación de un estilo, un repertorio de vigencias, una manera de reaccionar que es, a la vez, próxima y ajena. Al ver La Famiglia está asistiendo a eso, a la vida de una familia intrínsecamente italiana. La escena en que aparece Philippe Noiret, que se va a casar —o se acaba de casar— con la cuñada de Vittorio Gassman, es decir, con Fanny Ardant, es interesante y divertida: hablan en italiano, con ocasionales excursiones al francés, se entienden bien, pero a la latente rivalidad entre los dos hombres se añade la oposición de los estilos italiano y francés. Si hubiera una película española que presentara con análoga finura el cambio de tres o cuatro generaciones, sería inestimable para entender lo que ha pasado en España en ochenta años.(1)



Se ha dicho que esta película sintetiza mucho de la obra del realizador italiano; de La Terraza, conserva la descripción histórica de la vida de un personaje, de Nos habíamos amado tanto, la tragicomedia, de Le Bal, la continuidad en un solo escenario de múltiples destinos (derivas estructurales) que se entrecruzan, y de La Noche de Varennes, lo que nuestro compatriota Ricardo Aronovich decía sobre las luces y la cámara, que no es sólo el mecanismo el que produce el efecto sobre el espectador.

Scola, que comenzó como periodista y caricaturista, siempre nos ha deslumbrado como historiador social. Es un pintor de la soledad, la nostalgia, lo decadente y lo burdo en contexto (Feos, sucios y malos).

La Familia abarca ochenta años en la vida de Carlo (Vittorio Gassman), donde se lo muestra y describe en su situación vivencial. En nuestra cultura que ha entronizado al individuo descontextualizado, donde este organismo social no es percibido como tal ni por los así llamados expertos, la película que nos interesa hace el esfuerzo de rescatar a este ser cambiante conectado con otros, en relación a otros. Scola nos muestra las rutinas familiares para que podamos apreciar esa unidad invisible, la familia, sólo como ella puede ser percibida, en movimiento, cambiando de una forma a otra. También la muestra como es, calidoscópica, con imágenes distintas y como caja de resonancia de lo que les pasa a sus distintos componentes.

Los individuos aparecen como cristales grandes o pequeños, como figuras o fondo, luminosos u opacos, que adoptan distintas posiciones y que participan en distintas formas (estructuras) que adquiere la unidad en movimiento.

La familia aparece como un ballet, donde todos dependen de los demás y donde sin percibirlo describen una coreografía. El pasillo de la amplia casona en que conviven distintas generaciones de la misma familia es lo que une las distintas piezas, es el espacio común entre los distintos miembros familiares. Así también es lo que une temporalmente los distintos momentos evolutivos en su ciclo vital familiar.

El cine, así como el teatro, el ballet o la mímica representa el conocimiento de un cuerpo. En la estructura de esta familia así como en la de las demás, las relaciones entre partes del sistema son constitutivas. La estructura se refiere a cómo las partes están relacionadas y brindan significados más allá de las situaciones. Es una línea que une, un movimiento que se repite, que delimita y articula espacios, que define relaciones, es un cuerpo dentro del cuerpo, es el esqueleto. Es una forma que se hace presente en distintos momentos vivenciales, no es el contorno, ni el marco, es el diseño interno en relación dinámica.

En esta historia de familia italiana hay una progresión lógica, como en la tragedia griega, donde los miembros aparecen prisioneros de su historia y de su estructura.

Los distintos subsistemas del sistema familiar, las tres hermanas solteronas que se pelean entre sí, o el triángulo amoroso conformado por Carlo y las dos hermanas Beatrice (Stefania Sandrelli) y Adriana (Fanny Ardent), tienen fronteras definidas y se mantienen en el tiempo. Las complementariedades entre los hermanos Carlo (el fuerte) y Giulio (el débil) son recursivas.

A medida que los años pasan, la organización, el sistema perdura, Carlo y Adriana llegan a cumplir 50 años peleándose y aun cuando la tercera parte de la subunidad acaba de fallecer, las distancias se mantienen. En un hermoso diálogo final reconocen que Beatrice fue la continuidad para la familia (la morfoestasis) y ellos fueron los saltos (morfogénesis).

La repetición por generaciones de papeles y encajes interpersonales así como de múltiples sobre-determinaciones históricas en un acotado libreto, se completa al cumplir Carlo 80 años.

La foto familiar del comienzo se repite, la familia es la misma. No han podido dejar de estar constreñidos en sus movimientos y posibilidades, ese es el drama. (2)



Ettore Scola nos hace creer con frescura, y tambien con horror, que 80 años de vida de una familia, pueden desfilar ante nuestros ojos, con la vertiginosidad de 2 horas de plazo.

¿Y que es pues la vida misma sino esto, un fugaz pincelazo en la existencia universal?.

Vittorio Gassman ( ¿Que otro actor pudiera haberla protagonizado?), es un humilde profesor de literatura que crece en la Roma de este siglo.

No le son ajenas pues, ni la primera ni la segunda guerra mundial, ni el advenimiento del fascismo, ni el modernismo post industrial, ni el avance del descreimiento de los 70.

Toda su vida transcurre entre el conocimiento y los prejuicios, tan naturalmente italianos, entre el amor verdadero y el impuesto, entre el sentimiento y la obligacion.

Mas allá del gran Gassman, el resto de los actores han sido escogidos, con mano maestra, ya que van envejeciendo junto con el film, y uno nota que siguen siendo siempre los mismos, mas allá de la fantasía.

Los 80 años que cumple el protagonista, cierran el film de un modo tan trivial como mágico, tan dulce como amargo, tan pleno como desprovisto.

Porque para Scola la vida es simplente eso, una inexplicable sucesión de imágenes en donde, todo es tan vertiginoso, que el placer solo sirve para el recuerdo, y el dolor para mitigar nuevos dolores.

Los amores y desamores del protagonista, se repetiran pues en sus hijos, y comenzarán a florecer en sus nietos, con la misma carga de dolor y felicidad que 60 años atrás, porque la historia universal se seguirá moviendo en ese fantástico espiral, donde todo vuelve a parecerse a lo anterior.

La música tenuemente romantica y nostálgica, solo alterada por los ritmos de moda de los distintos pasajes, da marco exacto a toda la trama.

Los ojos, mas aún, la mirada de Fanny Ardant, terminan de contar elipticamente, todo aquello que el director deja para la intuición del público.(3)



Carlo (Vittorio Gasmman) profesor de Literatura italiana, nace en el seno de una familia acomodada en Roma. Nos cuenta toda su vida a través de varias generaciones de su familia, desde 1906 hasta 1986. Su época juvenil coincide con la llegada al poder del fascismo, y enseguida, la guerra. Casi sin darse cuenta, se encuentra casado y con dos hijos y, entre sus muchas preocupaciones su único hermano Giulio, gravemente afectado por un largo cautiverio. Carlo, ya maduro, recupera a Adriana (Fanny), la novia con la que rompió por una discusión sin importancia. El ciclo se esta repitiendo una vez más, pero lo vive ahora desde otro lado: sus hijos han crecido y, tan rápidamente como todo lo demás, llegarán los nietos, la jubilación, la vejez . El resto de los personajes, el abuelo, el padre, la madre, las tres inseparables tías solteras, el hermano, la criada enamorada del hermano, y sucesivas generaciones, forman una escena llena de sentimientos, simpatía y sobre todo vida. El film culmina con una fiesta del cumpleaños de Carlo y sus 80 años.


Scola nos concientiza sobre el paso del tiempo y sobre el desvanecimiento de las convicciones en la que tanto hemos creído y por las que a veces nos hemos jugado la vida para defender, los momentos que marcaron nuestras vidas. Entendemos la muerte, la vida, la memoria, el recuerdo, la existencia toda y todo se amolda a nuestra esencia cuando nos sentimos parte de esa familia. (4)


CITAS
1.- http://www.cuentayrazon.org/revista/pdf/031/Num031_013.pdf
2.- http://www.redsistemica.com.ar/herscovici3.htm
3.- http://es.shvoong.com/humanities/film-and-theater-studies/108316-la-familia/
4.- http://divinafannyardant.blogspot.com/2006/12/la-familia-de-ettore-scola.html

Comentarios

  1. Ahora que soy abuelo y con 75 años recordé esta peli y me encantaría verla.
    Como puedo hacerlo o comprar una copia?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL DECAMERON

NOS HABIAMOS AMADO TANTO

LA LUNA