FRATELLO SOLE, SORELLA LUNA

Fratello sole sorella luna - Franco Zeffirelli (1972)


FICHA TÉCNICA:

 
TÍTULO ORIGINAL Fratello Sole, sorella Luna

AÑO 1972

IDIOMA Italiano

SUBTITULOS No

DURACIÓN 121 min.

DIRECTOR Franco Zeffirelli

GUIÓN Suso Cecchi d'Amico, Kenneth Ross

MÚSICA Ken Thorne

FOTOGRAFÍA Ennio Guarnieri

REPARTO Graham Faulkner, Judi Bowker, Leigh Lawson, Kenneth Cranham, Lee Montague, Valentina Cortese, Alec Guinness, Michael Feast, Nicholas Willatt, John Sharp, Adolfo Celi, Francesco Guerrieri

PRODUCTORA Coproducción Italia-GB

PREMIOS 1973: Nominada al Oscar: Mejor dirección artística

GÉNERO Drama
Religión. Biográfico. Siglo XIII. Edad Media

SINOPSIS A pesar de ser hijo de unos ricos mercaderes, Francisco de Asís renuncia a todas sus posesiones y a su acomodada vida para dedicarla al servicio de Dios y de los más pobres. (FILMAFFINITY)





ARGUMENTO
Francisco, hijo del comerciante Pedro Bernardone y de Pica es un joven alegre y despreocupado al que le gusta divertirse con sus amigos. Participa en la guerra contra Perusa y regresa enfermo y cambiado. Tras mucho meditarlo, conmovido por la miseria de los obreros de la tintorería de su padre, renuncia a todos sus bienes y se dedica a reparar la iglesia de San Damián, con ayuda de sus primeros seguidores. Uno a uno se le van uniendo los viejos amigos y también la joven Clara. Viven de limosna y sus paisanos los toman por locos. Decidido a defender sus razones va a entrevistarse con el papa Inocencio III y éste, después de escucharlo, se postra a sus pies, como señal de aprobación.

COMENTARIOS

La película más popular, la que ha logrado mayor éxito de público, la que ha sido adoptada por el mundo franciscano como "la biografía cinematográfica" oficial del santo, es "Hermano Sol, hermana Luna", de Zeffirelli; y eso se comprende bien, si tenemos en cuenta el estilo refinado del director, su capacidad de provocar emociones, corroborada también en esta empalagosa, oleográfica y un poco "hippy" hagiografía de San Francisco. Entre otras cosas, como Zeffirelli ha dicho en diversas ocasiones, parte del éxito conseguido por la película se debe a las músicas, que el mismo director buscó durante mucho tiempo, adaptándolas junto con los autores, basándose en cantos y baladas medievales. La película se servía también de un reparto excepcional... Sin embargo, en este logrado mosaico que es "Hermano Sol, hermana Luna", la tesela menos convincente es quizás la interpretación de Fulkner, que traza un Francisco tal vez excesivamente "cogido" por su sueño de perfección evangélica y, por tanto, alejado del mundo real. (Gianni Virgadaula, S. Francesco nel Cinema,4. Rev. Francesco, il volto secolare, n. 5, 2003, p. 33).

El atrevimiento, la astucia, la oportunidad, el amor al espectáculo..., todas las virtudes de Franco Zeffirelli que, modestia aparte, se siente llamado a una misión moralizadora para rescatar las pantallas de la hipoteca de los violentos y los sexómanos y señalar el comienzo de un "renacimiento espiritual" del cine, se dan cita en Hermano Sol, hermana Luna, un homenaje a Francisco de Asís escrito junto con Suso Cecchi d'Amico e Lina Wertmüller, el cual celebra cristianamente la Pascua y logra, a la vez, consensos de quienes están lejos de la Iglesia. Inspirada en la idea de que a Francisco hay que verlo como precursor de aquella franja de jóvenes contestadores que hoy predican la no violencia, el regreso a la naturaleza y a la fraternidad universal, la película de Zeffirelli abarca, efectivamente, una serie de instancias morales (y, en el fondo, políticas), donde se encuentran antiguos impulsos místicos y nuevos cansancios ideológicos, la inocencia de los sencillos, la náusea de los consumistas y la subterránea polémica de los artistas contra cualquiera que, estando en el poder, en el Estado o en la Iglesia, los mantiene alejados de la sala de los botones.

Lo que haya de atendible, historicamente, en el obrar de Francisco, que vivió en tiempos tan diferentes de los nuestros, un contestador de la sociedad basada en el provecho y en los placeres terrenos, y si esto deriva de los sobresaltos de un genérico espiritualismo que propone ejemplos irrepetibles, lo juzgará cada espectador, según sus propias antenas sensibles. Lo cierto es que la película, por su celebración de valores caídos en desuso y sospechosos, además, de habérselos apropiado los grupos de hippies, juzgados poco menos que subversivos, está destinada a fértiles debates. Por ejemplo, en la medida en que, aún siendo un producto de la rica industria del espectáculo, favorece a la campaña ecológica y es un instrumento útil de propaganda. Por otra parte, también merece gran antención por las elegancias figurativas con que Zeffirelli, superviviente de las películas shakespearianas, se inventa una imagen cautivadora de Francisco, lo coloca en un sugestivo marco ambiental y trata de expresar el fatigoso traspaso de los gozos mundanos a los triunfos del alma. Hermano Sol, hermana Luna no es, de hecho, una biografía del Santo, sino más bien un rápido retrato del hijo del rico mercante Bernardone, desde los meses bellacos en que el play-boy se dedicaba a las armas y a los amores, hasta los días en que, poniéndose de parte de los marginados, se rebeló contra el padre y, para conquistar la vida eterna, se marchò a vivir en pobreza... (De la recensión de Giovanni Grazzini: Frantello Sole, sorella Luna, en Il Corriere della Sera, 11 de marzo de 1972).

Tal vez la peor versión cinematográfica de la vida del santo. Zeffirelli, en su estilo, hace una lectura vagamente folk, más atenta a la puesta en escena, insoportablemente estetizante, que a la historia o incluso a la moral del santo. (film.spettacolo.virgilio.it/cinema)

La historia de San Francisco reinterpretada por Franco Zeffirelli quiere ser una especie de alegoría de la contestación juvenil de nuestros años. Francisco recuerda mucho a los hippies de HAIR y es casi obligatorio pensar en JESUCRISTO SUPERSTAR (Dizionario Farinotti)(1)





Sia di storicamente plausibile nel fare di Francesco, vissuto in tempi tanto diversi dai nostri, un contestatore della società basata sul profitto e suoi piaceri terreni, e quanto questo derivi dai soprassalti d’un generico spiritualismo che propone esempi irripetibili, ogni spettatore giudicherà secondo le proprie sensibili antenne. Sta di fatto che il film, per la sua celebrazione di valori caduti in desuetudine e per di più resi sospetti dall’essere stati fatti propri da gruppi di hippies giudicati poco meno che sovversivi, è destinato a fertili dibattiti. Ad esempio, nella misura in cui, pur essendo un prodotto della ricca industria dello spettacolo, giova alla campagna ecologica è un utile strumento di propaganda. D’altronde merita grande attenzione anche per le eleganze figurative con cui Zeffirelli, reduce dai film scespiriani, si inventa un’immagine cattivante di Francesco, lo colloca in una suggestiva cornice ambientale, e cerca di esprimerne il travagliato trapasso dai gaudi mondani ai trionfi dell’anima. Fratello sole, sorella luna non è infatti una biografia del Santo, bensì un rapido ritratto del figlio del ricco mercante Bernardone, dai mesi ribaldi in cui il play-boy si dedicava alle armi e agli amori ai giorni in cui, schieratosi coi derelitti, si ribellò al padre e, per conquistare la vita eterna, andò a vivere in povertà.

Molto opportunamente Zeffirelli ha fatto risalire tale scelta a un trauma psico-fisico, conseguente a una guerra sfortunata fra Assisi e Perugia. Questo dà alla personalità di Francesco un colore di dolce follia, di rapimento nel sublime, che lo accompagna per tutti gli anni restanti, fin quando, dopo aver convertito con l’esempio i suoi compagni di bagordi, stupito dell’avversione mostratagli dal suo vescovo, Francesco va a Roma da Innocenzo III. L’udienza papale non è soltanto la scena in cui la sapienza scenografica di Zeffirelli esulta: è anche quella che riepiloga la morale del film. Per avere predicato il Vangelo alla corte papale, Francesco viene infatti cacciato dalla sala del trono, e arrestato; subito dopo, però, è richiamato da Innocenzo, che quasi illuminato dallo Spirito Santo lo ringrazia e, fra lo scandalo dei dignitari, gli bacia i piedi. Quando un cardinale intuisce l’uso che la Chiesa può fare di lui («servirà a riportare a noi i poveri»), il suo destino è segnato: accolto nel sistema, Francesco sarà, come ogni contestatore che ha chiesto e ottenuto un certificato di buona condotta, un alibi del sistema. Anche una carica dinamitarda? È quanto appunto resta da sapere.


“Fratello Sole, sorella Luna”, è stato realizzato nel 1972 ad opera del regista cinematografico e teatrale Franco Zeffirelli, la cui grandezza è stata sottolineata da numerosi riconoscimenti, uno fra questi il David di Donatello come miglior regista per il medesimo film.

Nella pellicola, di genere drammatico, troviamo una poetica rievocazione della vita di Francesco, viziato figlio di un ricco mercante, che parte per una crociata con i suoi amici; torna dalla guerra e dalla sofferta prigionia di Perugia, gravemente malato.

Dopo la guarigione, scopre l’amore di Dio nella natura e nel prossimo, si spoglia dei suoi averi ed inizia a riedificare la piccola chiesetta di san Damiano.

Attorno a lui si riuniscono alcuni compagni della “vita precedente”, assieme alla giovane Chiara: nasce così una vivace comunità monastica.

I frati predicano la parola di Dio, vivendo in povertà, tuttavia non mancano contrasti da parte delle autorità civili ed ecclesiastiche di Assisi che, non vedendo di buon occhio l’esperimento francescano, inviano le guardie a chiudere la chiesetta di san Damiano.

Francesco si reca quindi a Roma dal papa. Le sue semplici parole commuovono Innocenzo III che, compresa la profonda spiritualità del nuovo movimento religioso, concede infine la sua approvazione, e non solo: bacia i suoi piedi suscitando la sorpresa e la perplessità della comunità clericale.

Film molto valido, curato nel dettaglio, dal soggetto alla sceneggiatura, assistita dallo stesso Zeffirelli, dal trucco e dai costumi, perfettamente conformi all’epoca , alle scenografie, contraddistinte dai suggestivi panorami e dalla buona scelta del mobilio.

Un aspetto che subito colpisce nel contesto poetico e quasi fiabesco di alcune scene, è la colonna sonora, in particolare il testo omonimo al film, scritto da Ortolani e cantato da Baglioni.

Le sfaccettature di questo film edificante, sono molteplici, ma senza dubbio l’insegnamento più nobile e pregevole che può trasmettere allo spettatore è quello di educare alla pace, o perlomeno, di rievocare alla memoria quell’universo parallelo “popolato” da legami spirituali che provengono da virtù diverse tra loro, ma che possono accomunare tutti gli esseri viventi, facendoli sentire tutti Figli dello stesso Padre, anziché dividerli per conto della guerra.

La pace, infatti, non conosce confini e non si ferma davanti a credenti, come san Francesco e il suo ordine, e non credenti, come gli oppositori dei protagonisti, ma li può al contrario unire in uno stesso destino di convivenza e di rispetto pacifico e reciproco, lo stesso che san Francesco mostrava nei confronti dei suoi fratelli e delle sue sorelle. (3)


Francisco, hijo del comerciante Pedro Bernardone y de Pica es un joven alegre y despreocupado al que le gusta divertirse con sus amigos. Participa en la guerra contra Perusa y regresa enfermo y cambiado. Tras mucho meditarlo, conmovido por la miseria de los obreros de la tintorería de su padre, renuncia a todos sus bienes y se dedica a reparar la iglesia de San Damián, con ayuda de sus primeros seguidores. Uno a uno se le van uniendo los viejos amigos y también la joven Clara. Viven de limosna y sus paisanos los toman por locos. Decidido a defender sus razones va a entrevistarse con el papa Inocencio III y éste, después de escucharlo, se postra a sus pies, como señal de aprobación.(4)







Chi è San Francesco d'Assisi?

Nato ad Assisi nel 1182 al ricco mercante Pietro Bernardone e da una donna di origine provenzale, san Francesco condusse in giovinezza una vita mondana e spensierata.

Partecipò alla guerra tra Assisi e Perugia, dove venne tenuto prigioniero per più di un anno.

Al suo ritorno nel 1205 mutò radicalmente il suo stile di vita, vivendo in miseria e compiendo opere di carità fra i lebbrosi.

Ottenne l’approvazione verbale da papa Innocenzo III e, successivamente scritta da papa Onorio III.



Compì viaggi in Egitto e in Terra Santa a scopi predicativi. Nel 1224, dopo 40 giorni di penitenza, ricevette sul monte della Verna, le stigmate.

Nel 1225 compose il “Cantico delle Creature” in onore del suo amore verso Dio e verso le sue creature.

Morì ad Assisi nel 1226, dopo anni di sofferenza fisica e cecità quasi totale. (4)


CITAS:

1.- Cinema,4. Rev. Francesco, il volto secolare, n. 5, 2003, p. 33).
2.-http://www.nelsegnodifrancesco.com/2011/07/fratello-sole-sorella-luna/ http://farm8.staticflickr.com/7216/7209722428_2c1cde467e_m.jpg



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