GOMORRA


Gomorra es un largometraje italiano de 2008 basado en el libro del mismo título de Roberto Saviano. La película aborda la problemática de la violencia en Nápoles y Caserta a causa de la Camorra.

En los Premios del Cine Europeo de 2008 consiguió cinco galardones: mejor película, director, actor, guión y fotografía.

FICHA TÉCNICA

TITULO ORIGINAL Gomorra

AÑO 2008

DURACIÓN 135 min.

PAÍS Italia

DIRECTOR Matteo Garrone

GUIÓN Matteo Garrone, Roberto Saviano, Maurizio Braucci, Ugo Chiti, Gianni Di Gregorio, Massimo Gaudioso (Libro: Roberto Saviano)

MÚSICA Varios

FOTOGRAFÍA Marco Onorato

REPARTO Salvatore Cantalupo, Gianfelice Imparato, Maria Nazionale, Toni Servillo, Gigio Morra, Salvatore Abruzzese, Marco Macor, Ciro Petrone, Carmine Paternoster

PRODUCTORA Fandango

WEB OFICIAL http://www.mymovies.it/gomorra/

PREMIOS

2008: Cannes: Gran premio del Jurado. 2008: Premios del Cine Europeo: 5 premios, incluyendo mejor película, director y actor /

SINOPSIS: Poder, dinero y sangre: estos son los valores a los que los residentes de la provincia de Nápoles y Caserta tienen que enfrentarse cada día. Casi nunca tienen la posibilidad de elegir, y casi siempre están obligados a obedecer las reglas del "sistema" de la Camorra. Sólo un pocos afortunados pueden llegar a pensar en llevar una vida normal. (FILMAFFINITY)

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Seleccionada por Italia como candidata al Oscar a la mejor película de habla no inglesa. (FILMAFFINITY)

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"Cuenta con realismo y veracidad alarmantes la imposibilidad de escapar de ese imperio maléfico, de víctimas y verdugos intercambiables, del control que ejerce la Camorra en todos los aspectos de la existencia." (Carlos Boyero: Diario El País)

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"Una cámara fría, desapasionada, neorrealista se cruza o encuentra con una hirviente historia de la mafia. (...) Lo interesante de 'Gomorra' no es su denuncia, sino su descripción (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

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"Obra maestra (...) no hay concesiones al morbo o al sentimentalismo, ni siquiera búsqueda de redención: sólo hay realidad, una realidad angustiosa, demoledora y dolorosa (...) Puntuación: ***** (sobre 5)." (Alberto Luchini: Diario El Mundo)




COMENTARIOS: 


Poder, dinero y sangre: estos son los valores a los que los residentes de la provincia de Nápoles y Caserta tienen que enfrentarse cada día. Casi nunca tienen la posibilidad de elegir, y casi siempre están obligados a obedecer las reglas del "sistema" de la Camorra. Sólo un pocos afortunados pueden llegar a pensar en llevar una vida normal.

Cuando más muerto parecía el cine italiano -una situación lamentable para una cinematografía histórica-, llegó el último Festival de Cannes para ofrecer un par de propuestas que se ganaron el apoyo de los asistentes. Una de ellas fue Gomorra de Matteo Garrone, que de hecho se hizo con el Gran Premio del Jurado. Gomorra se basa en el libro del mismo título escrito por Roberto Saviano, un éxito internacional tal que provocó que su autor esté viviendo bajo protección oficial desde su publicación en 2006. Garrone ha señalado que no ha pretendido hacer la misma denuncia de la novela, en la que Saviano da nombres y detalles. El director ha querido hacer –mediante cinco historias de personajes relacionados con la mafia que se buscan la vida- una película de la Camorra desde el interior, sin juzgarla, para que cada espectador saque sus propias conclusiones. La película, que acaba de estrenar el Festival Europeo de Sevilla, ha sido nominada a Mejor Película para los Premios del Cine Europeo. Los papeles principales del reparto se los distribuyen Salvatore Cantalupo, Gianfelice Imparato, Maria Nazionale y Toni Servillo




Roberto Saviano

Éxito internacional de ventas, cuya versión cinematográfica obtuvo el Gran Premio del Festival de Cannes 2008, Gomorra es una crónica intensa y brutal sobre la influencia y el estilo de las mafias napolitanas. Su autor, Roberto Saviano, no es un reportero ocasional. Como nació y creció en esta ciudad, además de cubrir sucesos policiales para medios locales, tiene total propiedad para revelar desde las entrañas cómo es la vida en una región cuyas organizaciones criminales –según se lee en el libro- han asesinado desde 1980 a más de 3.600 personas, una cifra que supera con creces las muertes provocadas por la Cosa Nostra siciliana. Saviano conocía a algunas de esas víctimas y bien pudo ser una de ellas, antes incluso de ser condenado a muerte por la publicación del libro y que lo obligó a vivir bajo permanente protección policial.

Con una narración ágil y voz propia, que no elude las experiencias personales, el autor cuenta de qué manera prácticamente todas las actividades - legales o ilegales - están cruzadas por los intereses de las mafias napolitanas. Casi nada escapa a la Camorra. Está presente en el auge inmobiliario de los últimos años, en el tráfico de drogas y armas, en el mercado de los residuos tóxicos y en el contrabando y falsificación de mercaderías. La Camorra es entonces un poder, una influencia y un estilo de vida: los niños y jóvenes se esfuerzan por parecerse a los capos y los capos a los mafiosos de las películas de Hollywood. En Nápoles todo saben que es así pero nadie antes de Saviano lo había contado de esa forma



Gomorra

Viaje al imperio económico y al sueño de dominio de la Camorra

España

Editorial: Debate Editorial (April 30, 2007)

N. Paginàs: 328 pages

Idioma: Castellan

ISBN-10: 8483067218

ISBN-13: 978-8483067215

Nápoles es la ciudad más violenta de la Unión Europea. Su criminalidad organizada, la Camorra, ha asesinado desde 1980 a más de 3.600 personas, más que la suma de IRA, ETA y Brigadas Rojas, y mucho más que la Cosa Nostra siciliana. Pero el rojo de la sangre es sólo un aspecto de la calamidad. La otra cara del problema es negra: una ciudad que vive de la economía sumergida se condena a vivir del otro lado de la ley. Los jefes de clan, los usureros y los mafiosos sustituyen gradualmente a los políticos, los bancos y los policías.

Este increíble y fascinante relato real, escrupulosamente documentado, es un viaje a este mundo, el imperio empresarial y delictivo de la Camorra, periplo que comienza y termina bajo el ciclo de vida de las mercancías de uso y consumo –videojuegos, relojes, ropas de marca–, las cuales arriban al puerto de Nápoles –punto de entrada en Europa del comercio chino que escapa en su inmensa mayoría a las Aduanas–, pasando a formar parte de una ingente red de talleres clandestinos que alcanzan dimensiones globales y sustentan la actividad empresarial de la mafia.

Esta es hoy en día la Camorra –o el “Sistema”, como verdaderamente se la conoce–: por un lado una organización empresarial con impresionantes ramificaciones por todo el planeta, y por otro una zona oscura, cada vez más extensa, donde cuesta distinguir cuánta riqueza es producto de simples operaciones financieras y cuánta de las actividades sanguinarias.

Roberto Saviano ha logrado con Gomorra un éxito inmediato entre los lectores y una impostergable llamada de atención sobre la situación de su ciudad natal, donde el desempleo ronda el 20% –en algunos barrios llega hasta el 50%– y la delincuencia es la aspiración de la mayoría de los jóvenes, que ansían entrar en el “Sistema”, una tupida red de actividades criminales que adorna los sueños de los casi 9000 niños que abandonan el sistema escolar cada año.

Magazine/Cine y otras artes


Crítica de Gomorra, película dirigida por Matteo Garrone

Por Eva Pereiro López, lunes, 01 de diciembre de 2008



Gomorra de Matteo Garrone está constituida por cinco historias independientes que trascurren principalmente en suelo napolitano. Describe una realidad aparentemente inverosímil, una realidad que supera ampliamente la ficción. No se centra en una figura todopoderosa, un padrino que podría crear fascinación a su alrededor además de temor. No, se trata del malvivir cotidiano en una gran zona gris dónde lo legal e ilegal se confunden en un estado paralelo putrefacto que se sustenta de pobreza, desempleo e ignorancia. Gomorra no nos regala ningún paisaje romántico de la bahía de Nápoles ni del Vesubio. Empieza y termina con la muerte.

Matteo Garrone, con una cámara neorrealista, nos enseña una cara en el rictus de un último espasmo, o el miedo atroz cuando una bala se dispara cerca. Porque las balas son reales y no hay maquillaje. Gomorra es la guerra de clanes enfrentados, la venta de drogas en las calles de Secondigliano, un barrio del extrarradio, dónde los niños son reclutados a temprana edad para avistar a los carabinieri alarmantemente inexistentes, de Don Ciro (Gianfelice Imparato) --el correo-- encargado de llevar las pensiones a las viudas, a los jubilados o a los familiares de los camorristas en la cárcel, y un largo etcétera de un submundo tan peligroso como Irak en la actualidad.

No parece posible pero lo es. El Sistema, o la Camorra como lo llaman periodistas y policía, es un estado paralelo sin salida visible, cuya existencia todo el mundo conoce y muchos aprovechan sin que ello les quite el sueño. Por falta de alternativa a menudo o porque económicamente sale más rentable. En los últimos treinta años ha habido 4.000 asesinatos, se mueve medio millón de euros al día y parte de los beneficios se han invertido, por ejemplo, en la futura construcción del complejo que sustituirá a las Torres Gemelas.

Franco (Toni Servillo), un hombre de negocios, impecablemente vestido, va acompañado de Roberto (Carmine Paternostre), un joven con estudios que parece serio y honesto. Ambos se ocupan de la división dedicada a los residuos tóxicos. La industria del rico norte ahorra en costes medio ambientales de manera más o menos limpia encargando la desaparición de sus detritus a la Camorra, cuya flota de camiones transporta la mercancía hasta los campos de la Campania y del Casertano. Totó (Salvatore Abruzzese) tan sólo tiene 12 años y acaba de hacerse un hombre al perpetrar una emboscada a una joven viuda, sospechosa de traición, que cae abatida por las balas. Marco (Marco Macor) y Piselli (Ciro Petrone) son dos jóvenes descerebrados, obsesionados por la imagen romántica de la mafia que el cine transmite y por abrirse su propio camino hacia el poder y la riqueza. Creen ser más listos que nadie, invencibles, y se atreven a robar armas al Sistema hasta que éste, de un perezoso zarpazo, los liquida en una playa. Y queda Pasquale (Salvatore Cantalupo), el maestro, un sastre de la industria textil de Tersigno, lugar en el que se fabrica en negro por unos pocos cientos de euros buena parte de la moda italiana que se vende en las tiendas de lujo. Todos malviven aferrándose a la idea de que algún día irán trepando puestos.

No hay concesiones, sólo realidad. Gomorra es una instantánea brutal, violenta, de un infierno cotidiano que no parece importarle a nadie excepto a Roberto Saviano, que lo denunció hace dos años en su libro homónimo cuyo molesto éxito ha traspasado fronteras con las consecuencias por todos conocidas. Noquea al espectador y merecidamente fue premiada con el Grand Prix en Cannes 2008.

Cuando Roberto finalmente cae en la cuenta del veneno que está sembrando a su alrededor y decide darle la espalda a Franco, éste le grita con altanería “¡Vete a hacer pizzas y no creas que eres mejor que yo!”. ¿Acaso hay esperanza?




El cineasta Matteo Garrone-

En Nápoles todo el mundo lo llama El Sistema. Camorra sólo lo usan periodistas y policías. Desde que el escritor Roberto Saviano (Nápoles, 1979) titulara su libro Gomorra han pasado dos años, se han vendido más de 1,5 millones de ejemplares, se ha traducido a 30 idiomas y ahora Camorra y Gomorra son sinónimos. El best seller-denuncia de Saviano, un primer libro impactante, duro, seco y muy documentado, todo menos una lectura fácil, le ha valido a su autor una fama poco agradable, porque los bosses lo tienen en el punto de mira y ahora vive con escolta. Pero el grito que cierra el libro -"¡malditos bastardos, todavía estoy vivo!"- y el coraje de su investigación sobre el imperio criminal globalizado levantado por la mafia napolitana, han cruzado ideologías, fronteras y géneros. Esta semana, Gomorra, la película, llega al cine: el viernes se estrena en Italia y el domingo se exhibirá en la sección oficial del Festival de Cannes.

Garrone: "Desde dentro no hay buenos y malos, sólo una gran zona gris"

La ha dirigido Matteo Garrone, un cineasta romano de 39 años, y en el guión han participado seis personas, incluidos Garrone y Saviano, comandadas por otro escritor napolitano, Maurizio Braucci. Antes de su estreno, el filme ha creado enorme expectación y algunos problemas. Las escenas de un asesinato camorrista fueron robadas con un teléfono móvil por unos jóvenes que asistían al rodaje en Nápoles, y luego fueron colgadas en YouTube. "La policía creyó que eran reales, abrió una investigación y me llamó a declarar", explica Garrone.

El director pasó seis meses en Nápoles preparando el rodaje, "tratando de encontrar el lenguaje" que le permitiera "convertir el libro en imágenes tan reales como la vida que describe Saviano". "Pirandello decía que la realidad puede permitirse no ser verosímil, y que el arte no puede. Una realidad tan inverosímil como la de la Camorra es difícil que parezca natural. Tienes que transfigurarla. Intenté meter una banda sonora, pero no encajaba nada, salvo el sonido que ellos oyen cada día, la música neomelódica napolitana, el ruido de fondo de los programas de Tele 5... Todo lo demás sonaba artificial, le quitaba emoción, era un subrayado banal".

La película es "complementaria" al libro, no lo sigue al pie de la letra. "No damos nombres y apellidos, ni hablamos de tal o cual clan, no es una denuncia ni un reportaje. Simplemente, desarrollamos algunos temas universales, la amistad, la guerra, la muerte, la contaminación, contándolos desde dentro".

Los guionistas concentraron los 11 capítulos del libro en cinco episodios que Garrone filmó con una "mirada neorrealista". Uno cuenta la guerra de Secondigliano, el barrio del Sistema, donde la policía no entra. Según dijo una vez un comisario, "en cuanto se calme un poco la cosa en Irak, Secondigliano volverá a ser el lugar más peligroso del planeta".

El segundo narra la vida/muerte en Scampia, otro barrio dormitorio, cercano a Secondigliano, en el que no hay bares ni tiendas. El Sistema ha montado allí uno de los mayores mercados de droga al aire libre del planeta. Los niños son reclutados a los 10 años para hacer de palos (el que avisa a los camellos si llega la policía), y van escalando en la jerarquía. Varios actores del filme proceden del grupo de teatro Arrevuoto, que ofrece una salida distinta a los jóvenes del barrio.

Un tercer episodio explica cómo funciona la industria textil de Tersigno, donde se fabrica -en negro y con sueldos de 500 euros- gran parte de la moda italiana que se vende en las tiendas de lujo y los Todo a 100.

La cuarta historia, explica Garrone, trata de los residuos, frescos y tóxicos, "que hace 30 años la Camorra entierra e incinera en muchas zonas del Casertano y la Campania". En su libro, Saviano llama a esa área la Tierra de Fuego, porque allí se queman los residuos, y explica la emergencia de las basuras que tan de actualidad está ahora y que ha llevado a Silvio Berlusconi a celebrar, precisamente el día que se estrena la película, su primer Consejo de Ministros en Nápoles. "Muchas empresas italianas del norte del país decidieron hace décadas ahorrar costes ambientales encargando a la criminalidad organizada transportar sus residuos a la Campania", explica Garrone. "Ofrecieron un servicio criminal que relanzó la economía y la hizo competitiva", escribe Saviano.

Esa industria produjo pánico entre la población local, que sabe muy bien lo que traen los camiones procedentes del noreste: arsénico, alquitrán, cadmio, zinc, descartes de barniz, fangos de depuradoras, plásticos, productos de acerías, plomo... "Por eso la gente se resiste a que se hagan incineradoras y vertederos, por miedo a la contaminación. Por eso se acumula la basura en Nápoles", explica Maurizio Braucci.

Dos niños de Casal del Príncipe, una especie de Quijote y Sancho hollywodienses, protagonizan la quinta historia. "En vez de hablar de novelas de caballería, hablan de películas famosas", cuenta Garrone. "Creen ser invencibles y desafían al sistema. No hace falta decir cómo terminan".
Garrone no teme acabar como Saviano, escondido y con escolta. "El cine les fascina. Detrás del monitor había siempre 40 o 50 personas dándome ideas. El cine forma el gusto del Sistema. Visten como actores, y se saben El camorrista de Tornatore de memoria. Un Schiavone se hizo construir una casa exacta a la de Toni Montana en Scarface. Cuando lo detuvieron, la prendió fuego".

Hoy, Garrone vive con una napolitana; la conoció en el rodaje, esperan un hijo. Cuenta que ella ve la televisión casi sin volumen. "Así la oyen todos allí". ¿Hay esperanza? ¿Acabará algún día El Sistema? "Ése es el tema de la película. Yo no vi esperanza. El Sistema es un engranaje infernal y condiciona la vida de mucha gente. Muchos actúan sin saber qué es lícito o ilícito, justo o equivocado. Hay pobreza, paro, ignorancia, y mucha humanidad también. Desde fuera hablamos de buenos y malos; dentro sólo se ve una gran zona gris. Se confunden víctimas con verdugos. Muchos lo sufren, otros lo protagonizan. Es una jungla, un mecanismo de relojería. Para cambiar algo allí hay que conocer muy bien las raíces".


Gomorra ganará el respeto de más de un lugar en la lista de favoritos, "Gomorra" relata cinco historias aparentemente inconexas con una cosa en común: todos están muy influenciados por una organización criminal dirigida por el Camorras, una organización de la mafia siniestra con un estricto control sobre Nápoles, Italia. Con estilo y difusión, con prestigio extra en la edición y la cinematografía, la película, sin duda, atraería a aficionados de los infiernos de violencia, pero puede ser decepcionado por su enfoque de vérité, incluso si se capta perfectamente la realidad, como tal. La antítesis absoluta de la representación de la mafia, la película es arenoso y tiene cero valor de entretenimiento, pero en retrospectiva, fotografía fue producido con tales intenciones deprimente.
Película trama de múltiples características de los personajes más atraídos por el encanto de la Camorras que el Camorras sí mismos. Las cinco historias fueron arrancados de una novela de Roberto Saviano: la no-ficción que prosperaron en la lista de best-seller en Italia. Historias de un rango de llegada de la edad adolescente quiere ser identificado con la mafia a un graduado de la universidad buscando una nueva vocación prometedor. A través de los distintos niveles de perspectivas: desde la violencia a los ojos de diplomático, "Gomorra", ya que aturde a las listas de control casi totalitario de la organización en el bajo vientre de Italia. Se crea la impresión de un país podrido de adentro hacia afuera. Con cada relato escrito por un autor diferente, lo que podría haber sido un desastre de interconexión es controlado bien por el director Matteo Garrone.
Ambiciosamente editado, buen equilibrio entre el caos y la narrativa está claramente definida por Marco Spoletini. Primeros 40 minutos no augura nada bueno para los espectadores en busca de una diversión fácil, ya que se edita a la confusión que crea la ilusión de que la película comenzó a mitad de camino. Sin embargo, las historias que surgen, para gran alivio y de ahí en adelante, la película se han establecido su estilo a un público entusiasta.

Fotografía, también es de primera clase. Marco pinturas Onorato Italia con un juego aburrido de los colores, se parece más bien un purgatorio del tercer mundo en vez de un folleto de viaje de luna de miel. Incluso rojos brillantes de Venecia y el blues se silencian con gris y marrón con un poco de sobreexposición. General del efecto añade estupendamente a la película, ya que le da una sensación de espacio y calabazas absolutamente ningún sentido de la esperanza de un exceso de lector podría derivar.

La precisión es muy apreciada aquí. Película trata de las líneas borrosas entre el cine dramático y documental, con resultados impresionantes. Los detalles están todos intactos: el diálogo es más precisa dialecto derivado, tiro lugares parecen extraídos de un clip de noticias y la mayoría de los thesping se realiza en muertos en la exactitud de los primerizos.

Con valores de producción en niveles estratosféricos, la intención general de la película es transparente: absolutamente de nada empatía es permitido, lo que permite a las audiencias a remojo en la atmósfera de mal humor y simplemente convivir con los protagonistas claramente probado por las circunstancias. Esta será su situación principal en la obtención de un éxito más universal, ya que exige mucho de un público cuyas expectativas podrían inclinarse hacia la mancha de "Cidade de Deus".

Con todo en cuenta, la película es muy bien coreografiado que se convierte en tan intimidante como la organización que se expone. Desempeña múltiples no será molesto como todos los detalles aquí tiene un sentido de trasfondo de la tragedia que no quisieran ser diluido por la repetición. Sin embargo, sólo puede ser descubierta por los aficionados dispuestos a volver.


El autor del libro, vive con custodia desde el 2006, porque el dió nombres y apellido, cosa que la película no estaría haciendo. Se llama Roberto Saviano

Encontré una columna de opinión de Mario Vargas Llosa en La nación que habla del libro, y copio esta nota de El país de España directamente sobre la película, que tiene muchas cosas interesantes y curiosas al respecto, aclaro que escrita antes del premio de Cannes:

En Nápoles todo el mundo lo llama El Sistema. Camorra sólo lo usan periodistas y policías. Desde que el escritor Roberto Saviano (Nápoles, 1979) titulara su libro Gomorra han pasado dos años, se han vendido más de 1,5 millones de ejemplares, se ha traducido a 30 idiomas y ahora Camorra y Gomorra son sinónimos. El best seller-denuncia de Saviano, un primer libro impactante, duro, seco y muy documentado, todo menos una lectura fácil, le ha valido a su autor una fama poco agradable, porque los bosses lo tienen en el punto de mira y ahora vive con escolta. Pero el grito que cierra el libro -”¡malditos bastardos, todavía estoy vivo!”- y el coraje de su investigación sobre el imperio criminal globalizado levantado por la mafia napolitana, han cruzado ideologías, fronteras y géneros. Esta semana, Gomorra, la película, llega al cine: el viernes se estrena en Italia y el domingo se exhibirá en la sección oficial del Festival de Cannes.

Garrone: “Desde dentro no hay buenos y malos, sólo una gran zona gris”

La ha dirigido Matteo Garrone, un cineasta romano de 39 años, y en el guión han participado seis personas, incluidos Garrone y Saviano, comandadas por otro escritor napolitano, Maurizio Braucci. Antes de su estreno, el filme ha creado enorme expectación y algunos problemas. Las escenas de un asesinato camorrista fueron robadas con un teléfono móvil por unos jóvenes que asistían al rodaje en Nápoles, y luego fueron colgadas en YouTube. “La policía creyó que eran reales, abrió una investigación y me llamó a declarar”, explica Garrone.

El director pasó seis meses en Nápoles preparando el rodaje, “tratando de encontrar el lenguaje” que le permitiera “convertir el libro en imágenes tan reales como la vida que describe Saviano”. “Pirandello decía que la realidad puede permitirse no ser verosímil, y que el arte no puede. Una realidad tan inverosímil como la de la Camorra es difícil que parezca natural. Tienes que transfigurarla. Intenté meter una banda sonora, pero no encajaba nada, salvo el sonido que ellos oyen cada día, la música neomelódica napolitana, el ruido de fondo de los programas de Tele 5… Todo lo demás sonaba artificial, le quitaba emoción, era un subrayado banal”.

La película es “complementaria” al libro, no lo sigue al pie de la letra. “No damos nombres y apellidos, ni hablamos de tal o cual clan, no es una denuncia ni un reportaje. Simplemente, desarrollamos algunos temas universales, la amistad, la guerra, la muerte, la contaminación, contándolos desde dentro”.

Los guionistas concentraron los 11 capítulos del libro en cinco episodios que Garrone filmó con una “mirada neorrealista”. Uno cuenta la guerra de Secondigliano, el barrio del Sistema, donde la policía no entra. Según dijo una vez un comisario, “en cuanto se calme un poco la cosa en Irak, Secondigliano volverá a ser el lugar más peligroso del planeta”.

El segundo narra la vida/muerte en Scampia, otro barrio dormitorio, cercano a Secondigliano, en el que no hay bares ni tiendas. El Sistema ha montado allí uno de los mayores mercados de droga al aire libre del planeta. Los niños son reclutados a los 10 años para hacer de palos (el que avisa a los camellos si llega la policía), y van escalando en la jerarquía. Varios actores del filme proceden del grupo de teatro Arrevuoto, que ofrece una salida distinta a los jóvenes del barrio.

Un tercer episodio explica cómo funciona la industria textil de Tersigno, donde se fabrica -en negro y con sueldos de 500 euros- gran parte de la moda italiana que se vende en las tiendas de lujo y los Todo a 100.

La cuarta historia, explica Garrone, trata de los residuos, frescos y tóxicos, “que hace 30 años la Camorra entierra e incinera en muchas zonas del Casertano y la Campania”. En su libro, Saviano llama a esa área la Tierra de Fuego, porque allí se queman los residuos, y explica la emergencia de las basuras que tan de actualidad está ahora y que ha llevado a Silvio Berlusconi a celebrar, precisamente el día que se estrena la película, su primer Consejo de Ministros en Nápoles. “Muchas empresas italianas del norte del país decidieron hace décadas ahorrar costes ambientales encargando a la criminalidad organizada transportar sus residuos a la Campania”, explica Garrone. “Ofrecieron un servicio criminal que relanzó la economía y la hizo competitiva”, escribe Saviano.

Esa industria produjo pánico entre la población local, que sabe muy bien lo que traen los camiones procedentes del noreste: arsénico, alquitrán, cadmio, zinc, descartes de barniz, fangos de depuradoras, plásticos, productos de acerías, plomo… “Por eso la gente se resiste a que se hagan incineradoras y vertederos, por miedo a la contaminación. Por eso se acumula la basura en Nápoles”, explica Maurizio Braucci.

Dos niños de Casal del Príncipe, una especie de Quijote y Sancho hollywodienses, protagonizan la quinta historia. “En vez de hablar de novelas de caballería, hablan de películas famosas”, cuenta Garrone. “Creen ser invencibles y desafían al sistema. No hace falta decir cómo terminan”.

Garrone no teme acabar como Saviano, escondido y con escolta. “El cine les fascina. Detrás del monitor había siempre 40 o 50 personas dándome ideas. El cine forma el gusto del Sistema. Visten como actores, y se saben El camorrista de Tornatore de memoria. Un Schiavone se hizo construir una casa exacta a la de Toni Montana en Scarface. Cuando lo detuvieron, la prendió fuego”.

Hoy, Garrone vive con una napolitana; la conoció en el rodaje, esperan un hijo. Cuenta que ella ve la televisión casi sin volumen. “Así la oyen todos allí”. ¿Hay esperanza? ¿Acabará algún día El Sistema? “Ése es el tema de la película. Yo no vi esperanza. El Sistema es un engranaje infernal y condiciona la vida de mucha gente. Muchos actúan sin saber qué es lícito o ilícito, justo o equivocado. Hay pobreza, paro, ignorancia, y mucha humanidad también. Desde fuera hablamos de buenos y malos; dentro sólo se ve una gran zona gris. Se confunden víctimas con verdugos. Muchos lo sufren, otros lo protagonizan. Es una jungla, un mecanismo de relojería. Para cambiar algo allí hay que conocer muy bien las raíces”.

CITAS

http://www.filmaffinity.com/es/film719886.html


http://www.cinestrenos.com/verficha.asp?Codigo=3306

http://ciperchile.cl/2009/06/06/gomorra/

http://www.robertosaviano.it/documenti/8869

http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=2992

http://www.elpais.com/articulo/cultura/fenomeno/Gomorra/llega/cine/elpepicul/20080512elpepicul_1/Tes

http://www.imdb.com/title/tt0929425/

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